Códice Xólotl.

Códice Xólotl.
ENCUENTRO DE XÓLOTL Y ACOLNÁHUATL EN TENAYUCAN
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sábado, 27 de agosto de 2011

MICTONALIZTLI IPAN AHUIZOTLAN-AZCAPOTZALCO

CONVOCATORIA "COMUNITARIA" DE PREPARACIÓN DEL "DÍA DE MUERTOS"
DE LA CASA DE CULTURA Y JARDÍN RECREATIVO "JOSÉ MARIA MORELOS Y PAVÓN"...
FIESTA PREHIPÁNICA DE LA CULTURA TEPANECA-AZCPOTZALCA...
PARTICIPA CON NOSOTROS!...
INSCRIPCIONES ABIERTAS:

DA CLICK A LA IMAGEN PARA MAYORES INFORMES.

¡RECUPEREMOS NUESTRAS TRADICIONES PREHIPÁNICAS!

lunes, 14 de marzo de 2011

MÉXICO EN UN PENACHO... La "tradición tergiversada" del adorno de plumas del México antiguo.

Por: Ricardo M. Pilón A.

"VANIDAD Y NECEDAD"... Son las palabras que definen claramente a los "mexicanistas". Esta "vanidad" llevada al extremo de lo "grotesco", y la "necedad" al grado de la "ignorancia"... Hoy hablaremos de una de sus necedades que sin duda es en lo único donde pone de manifiesto su "idea de mexicanidad": el penacho o los penachos... ¿Qué es un penacho o mejor dicho que significa penacho? Según el diccionario de la Real Academia Española PENACHO:

(Del it. pennacchio).
1. m. Grupo de plumas que tienen algunas aves en la parte superior de la cabeza.
2. m. Adorno de plumas que sobresale en los cascos o morriones, en el tocado de las mujeres, en la cabeza de las caballerías engalanadas para fiestas reales u otras solemnidades, etc.
3. m. Cosa que tiene forma o figura de penacho.
4. m. Masa de aire sobresaturado de vapor de agua y que contiene a menudo contaminantes sólidos, líquidos o gaseosos, vertida a la atmósfera por una chimenea.
5. m. coloq. Vanidad, presunción o soberbia.

Las definiciones 1 y 2 son las más adecuadas, la primera como idea figurativa y la segunda como la posibilidad general en la elaboración de objetos. Aunque tambien la definición 5, casualmente, tambien es apropiada en el sentido a tratar aquí.

Ahora bien, tratemos el asunto estrictamente de la "mexicanidad" en sus terminos propiamente, es decir, "cosas de los mexicanos" o mejor dicho "mexicas"... Los mexicas son el grupo etnico que se asentó en un islote del Lago de Anahuac y que en su fundación se la llamó Tenochtitlan. Asi pues es correcto llamar a la gente de esa época ya sea "mexicas" o "tenochcas", nunca "aztecas"; esto último, segun su historia, porque su guia espiritual, Huitzilopochtli, les ordenó que dejasen el nombre de aztecas y que cambiasen por otro que era el de "mexicas". Sin duda este detalle suele "olvidarse" incluso a los doctos en la cultura... Vemos pues, entonces, que hay "mexicas-colhuas", "mexicas-tepanecas", "mexicas-tlatelolcas", etc., que se asentarón durante sus migraciones o huidas en los diglos XIV y XV. Durante su esplendor en la época de Moctecuhzoma I, el término de "tenochca" se empleo para señalar tambien a los "mexicas" propiamente de su lugar de origen. ¿Para qué saber todo esto? Pues para "diferenciar" lo que en un principio fue diferente y que no puede estar dentro de una generalidad como hasta ahora se ha venido tratando. No es lo mismo "mexicanos" que "texcocanos" o "culhuacanos" que "azcapotzalcanos", hablamos pues de "naciones" que existieron, en tiempo y espacio, que se diferenciaban la una de la otra. Asi, pues, hablar de mexicayotl es hablar de los "mexicas" o "tenochcas"...

Esta difrencia nos permite asumir propiamenete sobre la cultura en general de los "tenochcas" o "mexicas". Ya en terminos de "adornos emplumados" hay que hacer incapie en el modo en que estos eran. Para empezar el adorno "tradicional" de los mexicas era una especie de borlas con pluma llamada quetzalilpiloni que significa "suspensor de plumas preciosas". Este adorno se ataba en un mechon de cabello hasta la coronilla y que se extendia por la nuca y la espalda. Ahora bien, tal adorno implicaba una posición social, sea esta de caracter militar y/o de la nobleza. El códice mendocino es una fuente clave para observar este adorno y que nada semeja al "vulgar penacho" que se dice tradicional en la actualidad... Si algo comento Fray Bernardino de Sahagún respecto del vestir de los mexicanos era que eran muy conservadores y modestos, es decir, vestian galanamente pero sin excesos ni excentricidades. En las fiestas que ellos realizaban a lo largo de los 18 meses los "principales" se adornaban sultuosamente con plumas segun el rango o jerarquia militar o nobleza; pero hay que dejar en claro que tales adornos "no" se ponian en la cabeza a modo de coronas o artificios que más que parecer cabezas de aves, mas bien parecen colas de huexolomeh... Algunos cacos de guerrero aguila y jaguar llevaban plumas al modo de un quetzalilpiloni aunado al mismo. En las representaciones en piedra y códices mexicas el adorno de plumas estan sujetos al cabello, ya sea por los costados o por la parte superior, cuya expresión "estética" se tiende aerodinamicamente hacia la espalda, como el plumaje "de" la cabeza de las aves, una especie de cabellera... 

Lo que ha dejado a los "mexicanistas" de incertidumbre es el mentado "penacho de Moctezuma". Hasta donde tenemos noticia sobre la representación en los códices de los Señores de México, no hay ninguno con los mentados penachos: todos sin escepción llevan una corona o mitra sencilla. Resulta ridiculo ver hasta donde el "fanatismo" y la "ignorancia" supone un adorno "incierto" en posters, esculturas y artesania comercial sin siquiera constatar su justificación histórico-bibliografica. En el códice mendocino vemos estos adornos, a modo de medio circulo, pero que no se llevan en la cabeza sino como, a modo de banderas, van tras las espaldas sujetos en dos varas de carrizo elevandoce por arriba de la cabeza. ¿De dónde sacarón los mexicanistas que esos penachos iban en coronas para ponerse en la cabeza como si se tratasen de magueyes o colas de guajolote?... Este "adorno", además, es una insignia de rango militar que pretendia suponer "fuerza", "poder"... Para ilustrar un poco a los que ignoran esta razón, veamos el momento histórico en el que Moctecuhzoma Xocoyotzin manda presentes a Hernán Cortés en 1519 (1 Ácatl), dice la crónica:

"les obsequiaron  soles, uno de oro y otro de plata, también un espejo de espalda, un casco de oro para la cabeza, otro casco de oro en forma de caracol, un tocado de plumas de quetzal y un escudo de concha nácar" (Anales de Tlatelolco fol.14v-15v)

"Tocado de plumas de quetzal", en náhuatl se dice quetzallapanecayotl y cuyo adorno vemos perfectamente en el codice mendocino y en el propio códice florentino. Si algo podemos comprender de los "mexicas" es su sentido del efecto, de la asimilación estética de la naturaleza... Los penachos de los "mexicanistas" no tienen esa calidad artística ni mucho menos ese aspecto cosmogónico y conceptual de lo que realmente representa dicho objeto. 

Describamos lo que es un "danzante mexicanista" que se jacta de tener para si la "autentica" tradición mexica: Su tipico penacho de plumas de pavoreal (¿?), guajolote u otra ave cualesquiera en abundancia y los más excentrico posible e incluso un sombrero (¿?); en la mayoria de los casos su pelo largo y para mayor legitimidad, segun ellos, ser moreno; su pectoral color dorado o plata lo mas vistozo posible al modo de los egipcios o mayas; su taparabo igualemnete vistozo en color oro y plata en motivos sacados no se sabe de donde; estar tecnicamete desnudo enseñando el musculo o el execso de carnes; y sus "huesos de fraile", segun lo llaman así, o las semillas que sonajean al movimiento... Y como extra joyas de piedra o hueso.

Ahora describamos a un "autentico mexica" en un día de fiesta: las mujeres llevan huipil, se pinban el rostro y se dejaban el cabello suelto, llevaban joyas de oro y piedras; los hombres llevan su maxtla sencillo o tejido en motivos simbolicos, su manta ya sea de fibra de maguey para los macehuales o algodon bordado o tejido para los nobles y guerreros; en algunos casos si eran militares estos llevaban sus camisolas de algodón o sus traje de guerrero aguila o jaguar, en cualquier caso nunca iban desnudos en la parte de arriba; sus cactli para los guerreros o nobles; sus adornos de conchas y mariscos para los macehuales o de oro y plata para los nobles; sus adornos de plumas o quetzallilpiloni para los bajos de pluma de aguila y para los nobles y guerreros plumas precisosas de varios colores; llevan tambien en sus piernas cascabeles o coyoltin ya sea de semilla para los pobres o metal (oro o plata) para los ricos. Además de que todos han recibido instrucción del cuicacalli en cuanto a danza y canto: hay disciplina. Estamos hablando, pues, de una cultura de rigurosa disciplina que implica toda una infrastructura no propia de aficionados y una coordinación en cada una de sus manifestaciones rituales... Esto es en cuanto a una fiesta semejante al Panquetzaliztli en al que todos hacen participe del mitote. Esteticamente hablando la vestimenta mexica es "sofisticada" y modesta, además de que eran cuidadosos en el decoro y moral sensual. En comparación con los "danzantes" de hoy que creen que al estar encuerados se evoca la presencia mexica, ciertamente parecen "salvajes" u "aborigenes" de la amazonas o africa...

¿Por qué habiendo tantas fiestas en el calendario mexica, los "mexicanistas" insisten en llevar siempre su misma vestimenta y ademas de tergiversada y sacada no se sabe de donde? Una "representacion cultural" debe contar con un minimo de investigación para una recreación "aproximada" de lo que se quiera menifestar como cultura... En otro sentido, los "danzantes" y "concheros", independientemente de su "tradición", para los primeros 50 ó 60 años y los segundos solo 200 años, no tienen ni tendrán un sesgo cultural prehispanico; en primer lugar por ser una generalidad harto indiferenciable y en segundo porque carecen de esa iniciativa de rescate y recreación y si mucho prejuicio por las fuentes históricas... Si tan solo hemos hablado de penachos, mucho se habria que decir de las fiestas, la música, la danza, etc.; porque en lo que respecta a la música, que es la danza uno de sus manifestaciones, basta decir que para los mexicanistas sus noventa y tantos "toques de aguila" y temas harto pretencioso sacados no se sebe de donde, el ritmo siempre es el mismo: tan-tatan tatan tatatan-tan... Y en cuanto a noción musical, ellos, "los mexicanistas", no son músicos; sino "ruideros".

La verdad es dolorosa para los que se aferran a sus "fantasias" sin ninguna justificación, pero para los que realmente aman nuestra cultura es un alivio que nos permite respirar deliciosamente un aire nuevo y verdaderamente antiguo. Sin duda ello seria una verdadera iniciativa para la artesania como modo de producción económica, para las artes una nueva expresion en todo sus generos, para la educación un modo de administrar la disciplina y cuan infuenciable seria para nuestro actual modo de vida que se desgaja en su miseria occindental... El estudio y la investigación es el camino de la construcción de identidad y cultura mexicana. Por eso las generaciones de hoy y venideras deben desconfiar e incluso cuestionar de esos grupos de "aficionados" que no tienen la capacidad para hablar e instruir sobre nuestra cultura prehispánica. 

Con esto hago un llamado a los que se "dicen" herederos de la tradición (¿?) "mexicanista":

Nahua hablantes, sahumadores, danzantes, concheros, brujos, comerciantes del centro, etc... cambien por el bien de nuestro pueblo o reciban el juicio, nada amable, de las nuevas generaciones que se avergonzaran de ustedes y sus actos que, como el rio obstruido en su paso, recibirá la fuerza de su impetu quebrantando tus cimientos. La necedad es la madre de la ignorancia y el prejuicio, y la vanidad la madre de la mentira y la ilusión... Atente, pues, al cambio, que así lo determinó el dador de la vida, y ayudanos al cambio quebrantando lo que obstruye nuestra identidad y progreso... Recuerden al legendario colibrí, siempre impetuoso, que dijo a nuestros abuelos, allá en Chicomoztic: "Tihui, tihui...!". ¿Hemos de estar pasivos despues de tanto tiempo? ¿Hemos de hecharnos a dormir ante la derrota del invasor? De ninguna manera, ahora es cuando debemos ser fuertes y llevar al limite nuestra destreza y habilidad que nos inspira Huitzilopochtli... ¡Mexica tihui! 

Los actuales "penachos" son una " farsa"; nada tienen que ver con los mexicas, con la mexicayotl... En nombre del quetzallilpiloni, del quetzallapanecayotl, del tlauhquecholtzontli y todo cuanto adorno de pluma dejarón en sus pinturas y herencias: no deformen su dignidad, su papel, su simbolo... Si la necedad en representar la figura grotesca del hombre y mujer mexica es tal que no le importa presentarlo a los ojos de occidente, entonces tendrán la razón, aquellos,  de vernos como salvajes y atrasados... Los mexicas eran señores del mundo, cosmopolitas y eclepticos; es verdad que en su proposito hubo mucha sangre, mucha destrucción, pero que el lado moral decadente de nuestros conquistadores nuble nuestro juicio y comprensión: la guerra y la vida de los antiguos mexicanos era honorable, era digna... México no lo es por el "penacho", sino por el impetu de sus hombres y mujeres!
Farsa de un "supuesto" guerrero azteca (¿?).
Notese el grado estrafalario y tergiversado que se le ha dado a la cultura "mexica". 


Codice Mendocino.
Notese que ninguno lleva "penacho" a la usanza actual, el 2o guerrero
de izquierda a derecha, lleva en su casco un quetzalilpiloni aunado al mismo.


Códice mendocino.
El guerrero de la parte inferior y que esta en medio
lleva lo que bien podria ser un quetzallapanecayotl
similar al hoy denominado "penacho de Moctezuma".


Códice Florentino.
El guerrero de la izquierda lleva un quetzallapenacayotl.


Códice mendocino.
Los guerreros de la parte inferior llevan un
quetzalilpiloni como distición de alta jeraquía.


Códice Duran.
Guerrero águila (lado derecho) con quetzalilpiloni aunado al casco en la
fiesta del Tlacaxipehualiztli (2o mes).


Códice mendocino.
Distinción de guerreros por sus vestimentas.


Códice Florentino.
Guerreo ordinario (camisola de algodón, sin cactli, sin adorno de pluma)
contra un guerrero águila.


Códice Cospi.
En este códice no hay una representación con el "penacho"
hoy en usanza, antes bien llevan quetzalilpiloni.


Códice mendocino.
Tipos de trajes y adornos de guerreros I.


Códice mendocino.
Tipos de trajes y adornos de guerreros II


Códice mendocino.
Tipos de trajes y adornos de guerreros III.
Abajo a la derecha vemos un quetzalilpiloni.


Calmecac Anahuac-Tapaneca.
Modo de uso del quetzalilpiloni.


Códice mendocino.
El traje de la deracha lleva un quetzallapanecayotl
semejante al llamado "penacho de Moctezuma"


Códice Florentino.
Guerro Yopica (con gorro de cono)
contra guerro aguila (con quetzallapanecayotl).


Códice Florentino.
Quetzallapanecayotl semejante al "penacho de Moctezuma".

Cipactonal Xochicuicatzin de Azcapotzalco
(Mahtlactli ihuan ome Ácatl)
     

miércoles, 10 de noviembre de 2010

EL CALPULLI... "NO ES COMO LO HABLAN".

Por: Ricardo M. Pilón A.
CALPULLI. Para los expertos investigadores y en especial los sociologos les ha sido dificil determinar lo que vendría siendo un Calpulli. Según su construcción gramatical viene de calli, "casa", y de pul, particula aumentativa; cuyo significado sería "Caserío" (según Angel M. Garibay) y cuya definición sería algo así como: tierras repartidas de origen para determinada población pero con un mismo bien común que es la administración, la producción y control comunitario. Leemos por ejemplo en Alonso de Zorita en su libro "Los Señores de la Nueva España":

"...porque calpulli o chinancalli, que es todo uno, quiere decir barrio de gente conocida o linaje antiguo, que tiene de muy antiguo sus tierras y términos conocidoa, que son de aquella cepa, barrio o linaje; y tales tierras, llaman calpulli que quiere decir tierras de aquel barrio o linaje" (Cap. IX)

Sobre este tema existen varios estudios, por destacar algunos: Arturo Mozón, "El Calpulli"; Friedrich  Katz "Situación social y económica de los aztecas durante los siglos XV y XVI"; Alfonso Caso, "Instituciones indigenas precortecianas"; Salvador Toscano, "La organización social de los aztecas"; Manuel M. Morenos, "La organización politica y social de los aztecas"; entre otros. Pero tales refrencias bibliograficas no siempre son accesibles en sentido monetario, en consulta y sobre todo por su tecnicismo conceptual. De esto podemos decir que se ha escrito mucho pero no se ha dicho nada en concreto.

Lejos de un "ideal" social moderno, como muchos apuntan, el calpulli es una expresión muy concreta cuyo fundamento esta en la propiedad y población social. Así por ejemplo leemos en Chimalpáhin cómo era la división territorial de los tenancas en seis calpules con sus respectivos teuctlatos:

1er calpul, tlailotlacas.
2do calpul, atlauhtecas; su tlatohuani era Ilancueitl Atlauhtecatlteuctli.
3er calpul, tlacatecpantlacas; cuyo teuctlato era Cuachipazoltzin Tlacateuctli.
4to calpul, amilcas; cuyo teuctlato era Teccizmitl Amilcatlteuctli.
5to calpul, teuctipantlacas.
6to calpul, tepamantlacas.

Según Chimalpahin todos estos calpullis representan a una sola nación o territorio que era la de los tenancas de Atenco. Su capital era Tzacualtitlan Tenanco Chincocóhuac y era gobernado por Cuahuitzatzin Tlailotlactecuctli. Hablamos pues de la segunda década del siglo XIII donde en Colhuacan gobernaba el decimoséptimo tlatohuani, Xihuitltémoc. (Ver Memorial de Culhucan, fol. 56v a 58r). Así pues observamos que la nación tenanca posee una capital y cinco calpullis. Uno de ellos tiene su propio tlatohuani, el segundo calpulli. Tres de los calpullis no tienen o no mencionan a teuctlato alguno. Pero según el texto, el poder estaba regido por un tlatohuani y los tleuctlatos, lo que significa que cada calpulli estaba regido por un teuctlato, que es como un representante del barrio o lugar. Asi podremos observar en varios pueblos o antiguas naciones del Anáhuac este tipo de estructura en su territorio y población. Azcapotzalco, por ejemplo, poseía 21 calpullis o barrios, y durante la expansión territorial se anexaban los pueblos conquistados a su nación. Pero hay que dejar en claro este aspecto territorial, un calpulli son territorios repartidos de origen o asentamiento; los pueblos conquistados o aliados no eran un calpulli, sino que tales territorios poseían sus calpullis como es el caso de Tenochtitlán y Tlatelolco. Azcapotzalco era la ciudad capital tepaneca cuyo territorio abarcaba más de 20 calpullis más los territorios aliados, principados y conquistados.

¿Que viene siendo entonces un calpulli? Un calpulli es un territorio dividido en funciones sociales determinados, es decir que cada habitante tiene una función específica para con la comunidad, Asi pues vemos que en un calpulli hay tierras de cultivo que deben ser producidas en primer lugar para el Estado, en segundo lugar para el calpulli y en tercer lugar para su propio consumo. Tambien vemos que cada calpulli tiene una especialidad en lo que respecta en la artesanía, como por ejemplo el calpulli de Amantlan donde se elaboraba el "arte plumario" o amantecatl, o Acayucán cuyo mote "los olleros", suponía la elaboración de ollas o comimeh (comitl). Todos los miembros de un calpulli poseen tierras y que producen todos sin escepción, más su oficio de artesano del cual, en cierto sentido, cada uno era autosuficiente o en su caso en el comercio. Los calpultin de Azcapotzalco se distiguían por su producción artesanal especifica y de ciertos productos de cultivo segun la fertilidad de las tierras, como es el caso de Tomatlán que producía tomate, o Xochinahuac que producia calabaza.

En lo que respecta a la estructura social y conciderando lo testimoniado de ello vemos una estructura, en los primeros calpultin de la época clásica, una función colectiva de los medios de producción; posteriormente y durante las expansiones territoriales se volvierón jerarquicas. Sin embargo en cuestiones de función solo podemos distinguir dos aspectos fundamentales: la parte administrativa y la parte productiva. En la primera están los diregentes, el ejercito y la representación ideológica; en el segundo están los comerciantes, los artesanos, los agricultores y los esclavos. Todos estaban dentro de la juridicción del Estado como "hombres libres" con escepción de los esclavos. La esclavitud en el mundo prehispánico debe verse en dos sentidos: como castigo a causa de vicios y crimenes, o como un modo de vida voluntaria a concecuencia de la perdida de la tierra concedida. No podemos pasar por alto el hecho de que habían ricos y pobres, estos últimos por carecer de tierras se daban a la esclavitud, lo cual resulta lógico que la esclavitud no era una manifestación de explotación, como lo fue en Asia y Europa, rastrera e inhumana. Un esclavo, en ambos sentidos referidos, podía reivindicar su dignidad a la de un "hombre libre" con plenos derechos del Estado. En materia legal eran muy practicos y con leyes muy concretas.

Otra caracteristica del calpulli era su representación religiosa. Como bien sabemos existen muchas representaciones religiosas en el panteón anahuaca, vulgarmente llamados "dioses" o "idolos". Cada calpulli tenía su propia representación o una representación adecuada a su funcion. Vemos entonces representaciones de la fertilidad, de las artesanias, de costumbres o de un lugar en especifico, etc. Lo que llama la atención era que el culto religioso se pude dividir en tres factores: oficial, local y personal. Lo que distingue y se diferencia el culto religioso de Anáhuac con la del resto de las culturas del mundo era su disciplina y convicción colectiva. Sabemos, por ejemplo, que Azcapotzalco se tenía por representación oficial al culto de Tezcatlipoca, que, segun datos de José Antonio González Gómez, el templo mayor (que estaba ubicado en lo que hoy es la Iglesia de Azcapotzalco) estaba consagrado a él. Ya en los distintos calpulli había una representación local como es el caso de Tetlaman que honraba a Cuauhxolotl Chantico y  Yopico a Xipehua Totec. Y en lo personal es claro su intención o su necesidad de creencia. Cada calpulli tenía su propio Teocalli y su área administrativa. 

Asi pues vemos que un calpulli tiene:

Su pequeño centro ceremonial o teocalli.
Su área administrativa donde regia el teuctlato, el tlactocan y la policia.
Su centro de educación o Tepuchcalli
Y su zona de produccíón y vivienda.

Todo esto conectado con su capital y los distintos calpultin que conforman al pueblo o nación en general. De la época clasica al posclásico observamos una evolución del mismo calpulli. Sin embargo su finalidad practica sigue siendo esencialmente la misma como división territorial de una comunidad originaria. 

Sobre esto, vale la pena mencionar que los "grupos" de la mexicanidad que se hacen llamar calpullis no tienen en lo más minimo un solo aspecto real y conceptual con el calpulli  prehispánico. Un calpulli en principio obedece a cuestiones "territoriales originarias" de un grupo social "originario". Que la mexcanidad haya tomado el concepto de calpulli a modo de un fetiche para designir a un pequeño número de personas con mucho tiempo libre, ello no significa en lo mas minimo su preocupación por la cultura o certeza intelectual. Sorpende mucho el saber que en el común del habla vulgar la noción de calpulli se vea deformado y mal comprendido en aquellas personas que se hacen llamar herederos la antigua cultura. Y en el peor de los casos la gente común lo acepte sin más transgrediendo su sentido original. ¿Es que acaso el calpulli queda relegado a la extravagancia emplumada y al esoterismo mistico? El calpulli era una manifestación real cuyos principios se basan en la producción colectiva de una comunidad de un mismo territorio. Un calpulli no es un grupo de danza o un grupo cualesquiera de mexicanidad. Un calpulli reconoce su identidad del suelo que pisa. 

Ciertamente esa "mexicanidad" no es otra cosa que una manifestación generada por la intolerancia y al mismo tiempo por un desprecio al actual estado de cosas. La comprensión de la cultura no puede realizarse en invenciones de lo que plenamente se desconoce y peor aun cuando esta es aceptada por la ignorancia pública. La gran pregunta por la identidad empieza ante la realidad que se vive día con día e invita a uno a la busqueda de nuestras raices. Evidentemente no se encontrará en los danzantes ni en grupos cuyo origen son igualmente oscuras que sus palabras. La clave a cualquier cultura está en su idioma o lengua.

Yhuan ma ilihuiz, ma ilihuiz titlanenec, ma ilihuiz
 timotlatepehualti, ma ilihuiz titepanahui in ahmo
molhuil, in ahmo momacehual, in ahmo monemac;
ahmo zan ticmocuiliz, ahmo zan ticmaniliz.

"Y no sin concideración tomes algo, no así lo ambiciones,
no a la ligera quieras aventajar a la gente, sobrepasarla en
lo que no es tu mérito, en lo que no es tu merecimiento,
en lo que no es tu don para ti; no así lo tomes, no así lo cojas". 

sábado, 13 de marzo de 2010

AQUEL DÍA DE MUERTOS... Noviembre del 2009.

Por: Ricardo M. Pilón A.
Gran distinción existe entre lo que se comenta y lo que se experimenta en lo que atañe a las "tradiciones". Para la mayoría de los mexicanos el "Día de Muertos" es un día para celebrar a quienes han dejado esta tierra para siempre... seres queridos, seres a los cuales merecen ser recordados. Independientemente de todo ese arraigo y sincretismo cristiano, la esencia de nuestros abuelos, de ofrendar y recordar a nuestros muertos, permanece en su pureza...
Conservar nuestras tradiciones es un aspecto al cual hay que atender con toda seriedad. Porque muchas veces aquello resulta ser objeto de negocio y lucro, y en el que descaradamente pone de relieve la distinición social de clases... Cierto es que llama la atención ver una ofrenda tan ostentosa en elementos que gente pobre bien podrían decir que "hasta en la muerte hay ricos y pobres"... Pero como bien dice la canción:
"La muerte no enseña el cobre, tampoco hace distinciones
lo mismo se lleva al pobre, que al rico con sus millones
uno va en estuche de oro y el otro en puros calzones
pero pasadito el tiempo quedan igual de pelones" (1)
Nuestra experiencia en aquel día de muertos del 2009 en San Juan Tlilhuacan ha dejado marcado una experiencia fuera de lo común. Los elementos presentados en aquella ofrenda recoge aquellos elementos propios del Mexico Antiguo y culturas aledañas. Mantas, verduras y flores tradicionales y de temporada, representaciones en piedra, barro y papel, y aspectos simbólicos del mundo "pre-cuauhtémico". En esa ofrenda se recordaba a los muertos de todo el continente de Anahuac, de ahí su dimensión (15 mtrs.) que va desde los hermanos del Norte, hasta los hermanos del Sur... Ha llamdo la atencion la importancia de su ubicación respectivamente de los cuatro rumbos (2): Tlahuiztlampan, Cihuatlampan, Mictlampan y Huiztlampan; que representan al Este, Oeste, Norte y Sur.

En este aspecto hay una gran y marcada diferencia sobre aquellas ofrendas "ordinarias" que pueden ser puestas sobre cualquier lugar... Lo importante de una ofrenda precuauhtémica es que ésta se pone en el piso y no en mesas o altares. Además, la ofrenda no es exclusiva del día de muertos, sino una costumbre "diaria" del antiguo mexicano... El Tlamanaliztli, dice una fuente (3), se hacían "con alimentos y con mantas" (tlalqualtica ioan tilmatica) y las jovenes doncellas, por costumbre, ponianla a diario en las distintas representaciones de los templos.
El sincretismo occidental a agregado algunas variantes conforme a su contexto y eso ha generado que se pierda la objetividad y razón de ser del "ofrendar"... Pero como bien dijimos anteriormente, la esencia perdura. Muchas veces es necesario tener conocimiento de aquello considerado "tradición" y no para dar una explicación cientifica o humanistica; sino para comprender un rasgo cultural que habla de nuestra propia identidad...
Involucrarce en un ambiente totalmente distinto a lo ordinario, es un aspecto que enseña y genera la "costumbre" que forja una identidad. Esto último dificilmente puede ser explicado, ya que no se trata de encontrar una lógica para encontrar un sentido de ser.
Ante la contemplación y admiración que genera aquello que esta fuera de lo ordinario, el primer sentimiento que genera es el respeto, seguido de la curiosidad y por ultimo el deseo de "saber"...
Desde ese día se confirmo nuestra verdadera misión: intruir a nuestros hermanos en su cultura. Pero para ello hay que hacer todo un trabajo de investigación y difusión, pero sobre todo "ajustarlo" a nuestro tiempo actual. El aspecto lúidico de nuestra ofrena se vió reforzada con otros elementos ya preexistentes como la sahumación, la recitación de poemas en lengua materna y en español en se contexto antiguo, y ahora con un agregado hasta entonces olvidado: la música con instrumentos tradicionales y el canto en náhuatl...
Creemos sin duda que ese gesto festivo, cuyo aspecto se sustenta en la música y el canto, enoblece y eleva la esencia de su manifestación cultural. Esto es algo importante para comprender ese factor: el antiguo mexicano desenvolvía sus creencias y costumbres en un todo conjugado de lo artístico.
Al son de teponaztle (4), tlapitzalli (5), huilacapitztli (6), ayachtli (7) y canto se respiro un ambiente de alegria y tranquilidad. En el día de muertos se habla, se canta, se baila con los que han muerto... los traemos al recuerdo en ese juego lúdico de la vida y la muerte. Independientemente de que se tenga creencia o no en alguna fé, es inevitable pasar por alto el recuerdo hacia aquellos que han dejado de vivir. El mexicano no se burla y juega con la muerte como muchos sustentan en sus discursos; sino muestra su mayor respeto hacia ella como un imperativo categórico de que de la vida sigue la muerte. De ahí la razón e importancia de ofrendarle con cosas de vivos ante la resiganación de lo que es inevitable. Dice aquel canto náhuatl:
Nihuinti, nichoca, nicnotlamati
nicmati niquitoa nic elnamiqui:
Maca ic nimiqui,
maca ic nopolihui.
¿In can on micohua?
¿In can on tepetihua?
In ma ca niauh...
Maca ic nimiqui,
maca ic nipolihui.
(Traducción)
"Me siento ebrio, lloro, sufro,
cuando sé, digo y recuerdo:
¡Ojalá nunca muruera yo,
ojalá jamás pereciera!
¿En dónde no hay muerte?
¿En dónde es la victoria?
Allá fuera yo...
¡Ojalá que nunca muriera yo,
ojalá que jamás pereciera!" (8)
El creer en la vida "eterna" no es propiamente cristiana o judia, sino de todas las culturas del mundo... Por eso se piensa, se medita, se pregunta entorno a la muerte: si hay un mundo eterno, si hay bienestar y alegria, si ya no hay sufrimiento... La gran pregunta sobre la muerte realmente es esa "zona del misterio", porque para saberlo hay que estar muerto... ¿y puede saberlo uno cuando esta vivo?. "Solamente una vez se vive aqui en la tierra" dice constantemente el pensamiento mexica. Y el día de muertos es uno de esos días en el que nuestros hermanos de nuestro país coinciden en recordarlo como una tradición... como un aspecto tácito de nuestra antigua identidad...
Nuestra experiencia en San Juan Tlilhuacan ha despertado aun más la necesidad de explorar nuestras raices. Y más se lleno de significado cuando la noche en diminutas luminarias se volvió mística y sagrada. Y mientras estemos con vida, estaremos al amparo del pueblo para hacerle recordar sus raices y vivir con ellas...
FOTOS DE: LEOBARDO PEÑA-INYOLCA (NOVIEMBRE 2009)
(1) Canción Popular Mexicana de Día de Muertos. (Escuchar disco "El Cancionero Popular Vol.3" con Amparo Ochoa y el Grupo Zazhil. Edt.Discos Pueblo).

(2) Los "rumbos cósmicos son: Tlahuizcalpan, "la casa donde se hará la luz", que corresponde al Este; Cihuatlampan, "lugar de las mujeres", que corresponde al Oeste; Mictlampan, "lugar de lo muerto", que corresponde al Norte; y Huitztlampan, "lugar de las espinas", que correponde al sur.

(3) Códice Matritense del Real Palacio [fol.254 v]. Sacado del libro "Ritos, Sacerdotes y Atavios de los Dioses", pp.46-47. Edt. UNAM, México, 1958).

(4) Tronco vertical ahuecado y con dos lenguetas que se toca con dos baquetas.

(5) Flauta vertical de madera o barro

(6) Ocarina de barro con formas polimorfas o de animales

(7) Comúnmente llamada "sonaja"

(8) Garibay K., Ángel Maria. "Poesía Náhuatl: Cantares Mexicanos". Vol. II, p.137 -"Angustia ante la Muerte"- [fol. 14 v, 17-20]. Edt. UNAM, México, 2000.