Códice Xólotl.

Códice Xólotl.
ENCUENTRO DE XÓLOTL Y ACOLNÁHUATL EN TENAYUCAN

sábado, 24 de abril de 2010

"Konex Konex... Una esencia de nuestra identidad"

video

"Konex Konex..." (canción de cuna maya)

Versión instrumental

GRUPO YOLLOCUICANIMEH.

Grabación y mezcla- Ricardo M. Pilón A.

Grupo Filofonía Editión 2010, Azcapotzalco D.R.

lunes, 19 de abril de 2010

"HUEHUETEOTL:Símbolo de la Nueva Alianza Anahuaca".

Por Ricardo M. Pilón A.
En la época prehispánica o precuahtémica Huehueteotl era una representación del fuego o en sentido especifico de las fuerzas energeticas, de ahí su nombre que significa “viejo creador” o el “antiguo creador”. También se le conoce por otros nombres[1]tales como Xiuhtecutli o “Señor del verdor”, Ixcozauhqui o “Cariamarillo” y Cuezaltzin o “llama de fuego”… Cuya procedencia muy antigua abarca el altiplanicie (Cuicuilco) hasta el Sur (Monte Alban) de México.
En el México prehispánico se le veneraba cada año al fin del mes llamado Izcalli[2] -“Cuando retoñece” o “Renacer”- (décimo octavo mes) con fiestas y rituales. Su importancia era tan significativa que en su veneración se le agraciaban atributos fundamentales de la vida y sustento tales como: el cocimiento de los alimentos, el cobijo de los tiempos frios; “el que hace la sal y la miel espesa, y el carbón y la cal, y calienta los baños para bañarse y hace el aceite que se llama úxitl…”[3], etc. La importancia de esta representación tambien tiene un significado filosófico y moral: en el primero representa la “creación”, la “fuerza” que une y/o destruye a las cosas, lo que en cierto sentido se le atribuye la “renovación” o “transformación”; en el segundo tiene un significado de “calidez”, de “hermandad” y “respeto”, pero también representa en su lado hostil la “guerra”. También se le hacía una fiesta en su honor llamado Xocotl Huetzin[4] –“Madurez de los frutos”- (décimo mes) y uno de sus rituales consistía en el tlamictiliztli al fuego de los cautivos de guerra, según la crónica:

“Luego venían aquellos que tenían cautivos presos, que los habían de quemar vivos, y traíanlos allí, donde se había de hacer este sacrificio; venían aderezados para hacer areito -[ambos: guerrero y cautivo]”[5].
Los guerreros estaban ataviados al modo del fuego (rojo y amarillo): “Traían todo el cuerpo teñido con color amarillo y la cara con color bermejo; traían un plumaje, como mariposa, hecho de plumas coloradas de papagayo…”[6].

Mientras los cautivos estaban ataviados con el color de la muerte (blanco): “Los cautivos llevaban el cuerpo teñido de blanco, y el maxtle con que iban ceñidos era de papel…”[7].
Este ritual de tlamictiliztli al fuego tuvo su origen en los Tepanecas (Azcapotzalco, Coyoacan, etc.), según una fuente del siglo XVI:
“Salieron los de Tlacopan, Coyohuacan y Azcapotzalco, a los cuales llamaban tepanecas y estos otros pueblos traían por dios a Ocotecutli –Señor del ocote-, que es el fuego, y por eso tenían costumbre de echar en el fuego, para sacrificar, a todos los que tomaban en guerra”[8]. No es de extrañar que el “fuego” sea para los pueblos de la Antigua Anahuac un elemento al cual venerar y por tanto la representación más antigua en estas tierras. Para Azcapotzalco prehispánico su veneración era en cierto sentido un símbolo al cual le debía su progreso como civilización: tierra rica en cultivos y mercado, artesanos herederos de los toltecas y muy apreciados en el arte de la cantería y cerámica. Maestros de la guerra y las relaciones exteriores, tenían al fuego en una muy alta estima y lo comprendían tanto en su sentido práctico como simbólico. Es posible que la costumbre de arrojar al fuego comida y bebida, a modo de agradecimiento, sea de origen tepaneca y que los tenochcas lo adoptaron dentro de sus costumbres… Por eso debemos comprender que el tlamictiliztli de cautivos en el fuego implicaba ofrendar y alimentar a la representación del fuego con lo más preciado que era la vida humana; en este sentido se agradecía por la abundancia agrícola y artesanal, pero sobre todo para asegurar la cosecha y producción del año venidero.
Lo cual se debe comprender el Huehueteotl –Ocotecutli para Azcapotzalco- como el símbolo que “crea” o “construye” el lazo social, que los “unifica”… Por lo tanto, a nivel cultural, el fuego posee un aspecto de identidad que simbólicamente significa el “poder” de la creación o destrucción, de la alianza o la guerra.

La razón de celebrar el Huehueteotl en Azcapotzalco.
Si bien como dijimos la representación del fuego es una identidad antigua para Azcapotzalco y que los tenochcas la tomaron como herencia en sus fiestas anuales, por otro lado tiene actualmente un significado de “unión” y “progreso” ante la incesable crisis material como espiritual. Culturalmente su simbolismo debe ser motor para la adquisición del conocimiento y la creatividad de la comunidad azcapotzalca. Independientemente del aspecto “político”, el símbolo del Huehueteotl debe representar por su antigüedad y su identidad el impulsor de la “transformación” o “renovación” nacional.
En esta convicción no se puede pasar desapercibido esta oportunidad que bien tendrá como consecuencia un valor de rescate y trascendencia, pero que la ignorancia y el prejuicio de un pequeño circulo –sea intelectual o de tradición- solo lo ha llevado a lado de la superstición, fanatismo y en consecuencia de escepticismo…

A nivel nacional el estudio de las antiguas culturas es muy temprana (técnicamente cien años), sin contar que México se ha esforzado de estar a la vanguardia con los países desarrollados, ello supone un profundo descuido de la cultura nacional, lo que en consecuencia resulta un distanciamiento lejano en la generación de la conciencia. Siendo Azcapotzalco un pueblo que respeta y valora la cultura prehispánica, bien resultaría una buena oportunidad para fomentar e impulsar el interés por la identidad.
En este sentido Azcapotzalco sería el verdadero “corazón de Anahuac” y para justificarlo se requiere de trabajo en el rescate de sus orígenes…


CALMECAC ANAHUAC-TEPANECA

(10 de Abril del 2010)


[1] SAHAGÚN. HGCNE. Lib. I, cap. XIII, 1. Edt. Porrúa.
[2] Op. Cit. Lib. II, cap. XXXVII, 1-39.
[3] Op. Cit. Lib. I, cap. XIII, 4.

[4] Op. Cit. Lib. II, cap. XXIX, 1-35.
[5] Ibid.

[6] Ibid.
[7] Ibid.
[8] GARIBAY, ANGEL M. TEOGONÍA E HISTORÍA DE LOS MEXICANOS (Tres opúsculos del Siglo XVI). Primera Perte, Cap. X, 101, pp. 40 y 41. Edt. Porrúa.

viernes, 9 de abril de 2010

LO QUE HEMOS DE APRENDER ENTORNO AL EVENTO DEL AÑO NUEVO 11-TOCHTLI... VIERNES 12 DE MARZO.

por: Ricardo M. Pilón A.
Los errores y las fallas en la actividad de los hombres son hechos inevitables, pero al mismo tiempo necesarios para poder crecer, perfeccionarse y en lo posterior superarlo... Por otro lado no siempre estos errores o fallas son causa de uno mismo y en muchos de los casos inesperados. Nuestra experiencia del evento del 12 de marzo puso de manifiesto los defectos que por nuestra parte fueron causa, pero que por otra parte agravados por la parte externa perteneciente a la extrema y hasta ahora indefinida burocracia, en general, de nuestras autoridades...
Nuestro error conciste en el hecho de querer hacer un evento de igual condición a la del 24 de febrero, pero con la desventaja del tiempo requerido para organizarla... tan solo teníamos disponible dos semanas para realizar lo que para el evento de Cuauhtémoc llevo un mes de anticipación... Para que una presentación sea lo suficientemente óptima es necesario contar con el tiempo suficiente para realizar la convocatoria al personal que ha de participar, realizar los programas y carteles para su difusión, pero ante todo sacar el permiso y solicitar el apoyo lógistico con las autoridades aledañas...
Las concecuencias a causa de un plazo corto de tiempo recae en no poder contar con el personal invitado y en muchos casos imposible de poder cubrir la condición tematica por ignorancia del mismo o por tener ocupaciones propias del oficio o personales... Y esto es un hecho del cual somos responsables, ya que de haberse coordinado con tiempo suficiente otra cosa mejor hubiera resultado... Tambien sufrimos el hecho de que al solicitar el requerimiento del aval y el apoyo logistico por parte de las autoridades en un tiempo muy corto, ello resulto que la respuesta fuera tardada y por ende razón ineficaz... Y por si fuera poco la responsabilidad de dicha acción tiene y sigue teniendo el inconveniente de ser obra de dos personas que tienen que realizar en breve tiempo todo lo relacionado a la folleteria, el enlace , etc., etc.,... Sin duda el resultado ya no fue el mismo del 24 de febrero, pero no al grado de la ecatombe...
Si bien es cierto que "las cosas deben hacerse pese a las condiciones" ello no garantiza a largo plazo lo que debe ser motivo de permanencia en la conciencia de los espectadores que es una gran mayoria... A este aspecto debemos asumir el hecho de que todo proyecto debe garantizar la "calidad" y no la cantidad... Para el primero basta el tiempo necesario y anticipado para coordinación requerida... Para el segundo solo basta lanzarse al precipicio con la garantía de que en efecto el golpe sera duro, por no decir destructivo...
En este aspecto es necesario dar prioridad a lo que verdaderamente es importante y no atiborrarse de tematicas y/o motivos que para el tiempo son irrelevantes o en lo sucesivo estan en el olvido... Así todo aquello que sea motivo de reivindicación debe previamente contener el fundamento de su razón de ser para su posible trasmisión a la comunidad, que es la opinión general de lo que trasciende o no.
Tiempo, organización, personal e infrastructura es la clave de lo que debe ser óptimo y no la precipitación y la vaga voluntad de hacer las cosas sin un sentido previo...
Pese a estos nuestros defectos no por ello podemos pasar por alto la escasa voluntad e indiferencia de nuestras autoridades, porque parte de nuestra mala actuación se debe a su ineficacia y de la cual ecentua su mala fama con la comunidad... Lo único que podemos decir a este respecto es de que se ha querido ver como costumbre la necesidad burocratica sin conciderar su porpia eficacia -que es lo contrario-, es decir, que más que solucionar empeora las cosas y no es verdad que atiende a las solicitudes del pueblo para promover la cultura... Si por este comentario el "supuesto" apoyo que nos brinda la Delegación nos es quitada como concecuencia, entonces justifica con mayor razón, precisamente, nuestro comentario... allá ellos.
Habiendo expuesto nuestras fallas, es necesario y urgente convocar a los miembros del Calmecac a una junta para acordar de hoy en adelante el modo y el medio por el cual se ha de coordinar los eventos en lo posterior...
Somos una comunidad de estudiosos de la cultura antigua de los pueblos de Anáhuac y que en su desarrollo y proceso debemos darle el digno papel que se merece para el bien del pueblo y la gente... Si seguimos con este ritmo tan presipitado y con una carga excesiva, es casi segura nuestra perdición... demos prioridad a lo importante y asumamos nuestro papel en lo que nos corresponda hacer como una gran maquinaria perfectamente ordenada y funcional... Mayor numero de personas y organizadas garantizan la eficacia y sobre todo la facilidad...
Sin duda mucho hemos de aprender de lo que pasó el 12 de Marzo tanto para los que hicieron precencia, como los que estuvieron ausentes... ¡La decisión solo es suya!.

¡Icniutin, Anahuatl in nomac mania!... ¡Xocon chihua!... ¡Xocon ya nenequi!
"¡Amigos, Anáhuac en tus manos permanece!... ¡Hazlo!... ¡Anhélalo!"

"HOMENAJE A ITZCÓATL, 4o HUEY TECUHTLI DE MEXICO-TENOCHTITLAN"... 9 DE ABRIL 2010.

SE INVITA AL PÚBLICO EN GENERAL AL EVENTO QUE SE LLAVARÁ ACABO EL DÍA VIERNES 9 DE ABRIL EN LA EXPLANADA DEL "JARDIN HIDALGO", AZCAPOTZALCO, EN "HOMENAJE A ITZCÓATL"...
A FIN DE DIFUNDIR LA CULTURA Y LA HISTORIA ANTIGUA DE LOS PUEBLOS DE ANAHUAC ÚNETE A NOSTROS CONVIVIENDO EN COMUNIDAD QUE ES PRINCIPIO Y FUNDAMENTO DEL ESPIRITU MEXICANO...
¡TE ESPERAMOS!